22 abril 2013

Recuerdos de una universitaria (2)




RECUERDOS DE UNA UNIVERSITARIA

por Charo García Paredes


Fachada posterior de la Facultad de Filosofía y Letras recién terminada en la Ciudad Universitaria de Madrid, hacia 1935.

La Facultad de Filosofía y Letras, breve historia.


El arquitecto Agustín Aguirre
hacia 1930.
La Facultad de Filosofía y Letras fue inaugurada el domingo 15 de enero de 1933 por el Presidente de la II República, Niceto Alcalá Zamora, acompañado por el Jefe de Gobierno, Manuel Azaña, y diferentes personalidades. Era la primera facultad que se trasladaba desde la calle de San Bernardo, donde estaba la Universidad Central, al nuevo campus promovido por el Rey Alfonso XIII e impulsado por la República. El nuevo edificio se empezó a construir en 1932 y se terminó en 1936, unos meses antes de estallar el conflicto. Su arquitecto, Agustín de Aguirre López, hizo un edificio funcional, luminoso y con grandes espacios que le daban una gran amplitud. El vestíbulo estaba, y sigue estando, presidido por una gran vidriera de estilo Art Decó, realizada por la familia de vidrieros Maumejean en 1935; la obra, titulada  "Alegoría de las Humanidades", se reconstruyó en enero de 2009. La distribución de las dos alas y el cuerpo central, con la fachada posterior semicircular y con acceso al jardín, sigue las pautas ya marcadas en construcciones anteriores como el Museo del Prado. El comedor incluía el sistema de autoservicio, una novedad en restauración que posteriormente se conocería como "self-service". La facultad de Filosofía y Letras también inauguró, por primera vez en nuestro país, los ascensores de sistema contínuo "Paternoster". Los planos del edificio se hallan archivados en la Dirección de Obras y Mantenimiento de la UCM. El edificio está declarado Bien de Interés Cultural, por lo que en la actualidad mantiene casi el mismo aspecto de los años cuarenta, cuando se reconstruyó ya que quedó muy dañado en la guerra civil. Una de las aulas, bautizada "Lázaro Carreter" mantiene el mismo aspecto de su reinauguración. Por último destacar en esta breve reseña histórica que importantes intelectuales del siglo XX ejercieron su magisterio en sus aulas: José Ortega y Gasset, Xavier Zubiri, María Zambrano, Julián Besteiro, Ramón Menéndez Pidal, Américo Castro, Pedro Salinas, Jorge Guillén, Claudio Sánchez-Albornoz, Manuel Gómez-Moreno, Agustín Millares Carlo y María de Maeztu entre otros.

Filosofía y Letras, actualmente Filología; jardín posterior con la escultura "Diana cazadora" de la artista estadounidense
Anna Huntington (Foto: JCGP, 03/2013)

Estudiantes rigurosamente vigilados


Indicador de la Facultad de Filosofía y Letras
Comencé el curso primero de comunes de la carrera en el Edificio A de Filosofía y Letras, que pertenecía a Filología y Clásicas. En segundo curso de comunes y la especialidad pasamos al Edificio B de Geografía e Historia. Comenzaba el curso en el mes de octubre, siempre después del Pilar, pero íbamos unos días antes para la presentación de la mayoría de los profesores y recoger los programas  de las asignaturas. Aunque era proseguir los estudios, el acceso a la universidad suponía que ya tenias que responsabilizarte en distribuir tu tiempo y estudiar sin que nadie te guiase, pues, aunque el profesor explicaba, había mucha más materia que aprender fuera de clase, y todo entraba en el examen. Aparte de la cuestión docente lo que más me impresionó fue ver a los “grises” a caballo por toda la ciudad universitaria e incluso al entrar al Aula. Había dos policías, uno a cada lado de la puerta, en cada una de las aulas, como si fuéramos malhechores, jóvenes con 18 o 20 años que apenas teníamos mundo, no teníamos la mayoría conciencia política de todo lo que había pasado y lo que estaba por pasar. No teníamos conciencia política del momento en que estábamos, al menos yo, (aunque Filosofía se ha destacado siempre por ser una facultad reivindicativa y gente disconforme con el régimen), sabíamos que vivíamos en una Dictadura acaudillada  por Franco y que había gente universitaria que estaba en contra de él, que luchaba por ideas de libertad y desechaba la represión. En casa se nos educó sin grandes manifestaciones entusiastas por el régimen, además, como el eje principal era la religión, eramos adaptables a cualquier situación que no supusiera ir contra ella.  Nuestra misión era estudiar para aprobar todo en junio y poco más, luego, a lo largo de los cursos, se te iban abriendo los ojos y percatándote de la realidad social no era la que te decían.

Filosofía y Letras: Comunes y especialidad


Francisco Calvo Serraller (Madrid, 1948)
Catedrático de Historia del Arte.
Los dos primeros años académicos, como ya mencioné anteriormente, eran “comunes”; dábamos: Lengua, Historia, Latín, Griego, Filosofía pura, Literatura y Geografía. Los tres cursos siguientes eran de “especialidad” y estaban enfocados a la materia concreta que habías escogido. La mía era Arte, desde la prehistoria hasta el arte contemporáneo, divididas las asignaturas en tres años más unas asignaturas optativas que podías elegir para completar los cursos.

Tuve profesores bastante buenos e importantes como Miguel Zaragoza que nos daba Griego, Lázaro Carreter, catedrático de Historia, Calvo Serraller, que fue Director del Museo del Prado y nos daba clases de  Barroco, Alfageme, catedrático de griego de 2º, del que recuerdo que nos hacia los exámenes de griego orales de traducciones que habíamos trabajado durante el curso, de ahí viene la broma familiar que hacíamos sobre las “amígdalas”….. etc. Aprobé la carrera con buenas notas pues había estudiado mucho, a pesar de que, desde segundo curso, empecé a trabajar, como todos mis hermanos, en Caja Postal,  y luego de interina en el Juzgado Comarcal de Torrejón (ahora son de Distrito) hasta 1976.

Uno de los libros
obligatorios de Arte
"El arte moderno",
un imprescindible.
Recuerdo que tenia clases con diapositivas en horario de 4 a 5 de la tarde y algunos días estaba tan cansada que con la luz apagada, solo el foco alumbrando una pared, daba unas cabezadas y me llegaba a dormir, la profesora se dio cuenta varias veces y aunque en algún examen me llego a suspender, al final me aprobó, creía que me aburría de la clase y era que estaba agotada de trabajar y estudiar al mismo tiempo.

Entre mis amistades y compañeros guardo especial recuerdo de Pepa Iglesias, que años después fue profesora de Antropologia Americana de la Complutense, a Blanca Labrandero, a Mª Carmen García-Atance, la que está vestida de rojo siempre iba muy arreglada y de rosa, buena compañera, creo que está de profesora de Derecho en la UNED, BlancaMaite Grau, era con la que mas relación tenia, también trabajaba y me iba con ella en coche, me acercaba a Cuatro CaminosMoncloa, había otras compañeras de las que recuerdo sus rostros pero no sus nombres y luego algún religioso que otro que estudiaban Filosofía y vivían en Saconia. Siempre iba corriendo de un lado para otro para que me diera tiempo a estudiar y a ir a clase, acababa agotada, ya que me levantaba temprano (nos levantamos todos los hermanos), trabajamos en Caja Postal y nos comíamos un bocadillo si no nos daba tiempo o íbamos a casa comíamos y enseguida a coger el autobús o hacíamos autostop hasta que llego el SEAT 124 amarillo e íbamos todos juntos a las Facultades y luego a la salida nos recogían a todos y a casa a cenar.

Anecdotario:

Yo tenia también educación física y el ultimo año hice tres cursos en uno para poder licenciarme,  hacia gimnasia, atletismo y judo, me iban a recoger mis hermanos. Cuando peor lo pasaba era cuando iba a recogerme mi hermano Jesús, porque se acababa de sacar el carnet y hacia tonterías con el coche, tonterías tales como fingir que se desmayaba con lo que yo agarraba  el volante y conducía para no chocarnos….. En otra ocasión circulábamos con el coche por la calle estrecha que llevaba de Puerta de Hierro a la Universitaria y abrían las ventanillas en primavera y a dos chicas que iban caminando por la acera les piropeaban desde el coche con frases como “quien fuera catarro para agarrarse al pecho” o "si yo tuviera tus piernas me las mordería de gusto". En una ocasión, estaban dando un mitin en mi facultad en el Aula Magna y, como ya conoceréis en aquellos años había policías de la Secreta infiltrados entre el alumnado, espiando a quien se hiciera destacar por sus ideas políticas. Se acabó la reunión y al rato aparecen mis hermanos, Jesús y Juan Carlos, con sus abrigos grises iguales, como si de polizontes se tratara, yo estaba hablando con mis compañeros cuando se acercan y me dicen los dos muy serios: “señorita queda detenida”; y yo les decía "no digáis tonterías….son mis hermanos" y me cogieron por los brazos por toda la facultad hasta dejarme en la puerta, yo avergonzada repitiendo sin cesar que “eran mis hermanos”.

Continuará……

- -  Archivo complutense - - 

"Luces de la enseñanza 1933"

Documental realizado por la UNED sobre los 75 años de la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid emitido por TVE el 12 de diciembre de 2008. En este documental se narra la historia de la primera facultad que se levantó en la Ciudad Universitaria de Madrid y de sus alumnos en unos años en los que la mujer comenzó a incorporarse a las aulas. De los 500 alumnos que tenía la universidad, 400 eran mujeres. Algunas de ellas como Concha Zamacona cuentan su experiencia.

1ª / 2ª parte:
 http://www.rtve.es/alacarta/videos/uned/uned-luces-ensenanza-1933-1-2/360264/

3ª parte:
 http://www.rtve.es/alacarta/videos/uned/uned-luces-ensenanza-1933-3/364681/

20 abril 2013

Museo de América y Parroquia de Santo Tomás de Aquino


Museo de América en la ciudad universitaria de Madrid (Foto: JCGP 04/2013)

El Museo de América


El Museo de Arte e Historia de América fue construido, en lo que entonces se conocía como el cerro del Pimiento,  en 1943 por los arquitectos Luis Moya Blanco y Luis Martinez Feduchi. La finalidad del Museo era la de acoger las colecciones de arte americano prehispánico y virreinal existentes en diversas instituciones y museos a los que se irían añadiendo donaciones sucesivas de los países hispanoamericanos. La construcción del edificio se hizo imitando un convento español o americano de los siglos XVI o XVII. La planta se organizó en torno a un gran patio a modo de claustro conventual al que posteriormente se le adosó, en 1948, la iglesia a un costado con una torre en estilo barroco de sabor hispánico.

Las colecciones más antiguas del Museo de América proceden del Real Gabinete de Historia Natural de Carlos III (1771), cuyo origen se encuentra en la compra del gabinete del ecuatoriano Pedro Franco Dávila. Después se incorporaron piezas que venían de las primeras excavaciones arqueológicas realizadas en América y objetos etnográficos recogidos en las expediciones científicas del siglo XVIII.

Estas piezas pasaron por distintas instituciones: el Museo de Ciencias Naturales y el Museo Arqueológico Nacional, donde se creó una Sección de Etnografía Americana, con objetos que iban desde la prehistoria americana hasta el siglo XIX, con especial énfasis en la arqueología prehispánica, la etnografía y el arte virreinal.

Aunque es nuestra intención dedicarle a este Museo una entrada especial en este blog, queremos destacar brevemente tres valiosas colecciones o piezas que en el se exhiben: El Tesoro de los Quimbayas, El Códice de Tudela y la Colección de los 24 cuadros enconchados.


El Tesoro de los Quimbayas fue un regalo que el presidente de Colombia, Carlos Holguín, hizo a la regente Maria Cristina de Habsburgo, en 1892 (Foto JCGP)


El Tesoro de los Quimbayas es uno de los conjuntos emblemáticos del Museo de América. El Tesoro está compuesto por una serie de  objetos de oro y tumbaga encontrados formando parte del ajuar de dos tumbas ubicadas en el valle del Cauca (Colombia) pertenecientes a la cultura precolombina. Fue obsequiado en 1892 por el presidente de Colombia, Carlos Holguín,  a la Corona española representada en aquel entonces por la reina gobernadora de España, María Cristina de Habsburgo.


Vista parcial del Códice de Tudela (México-Tenochtitlan - 1553) (Foto: JCGP)



El Códice de Tudela es un documento pictográfico colonial, realizado por la escuela de pintura fundada por los franciscanos en México-Tenochtitlan (1553), en forma de libro encuadernado con papel verjurado europeo, de hilo con filigranas, tapas de cartón y forrado de pergamino. Es el único manuscrito ilustrado que tiene glosas explicando el contenido pictórico. En la actualidad consta de 119 páginas, aunque la numeración original indica que tuvo 125 páginas. Está realizado en formato de cuarto. Consta de tres obras distintas: El "libro indígena" (folios 11-25) que fue realizado por "tlacuiloque" (pintores indígenas) entre 1530-1540, que mantiene el estílo prehispánico sin aculturación; El "libro pintado europeo" ( folios 1-2-4-9) realizado, después de 1554, por un pintor occidental influenciado por el renacimiento; El "libro escrito europeo", que constituye la explicación de los dos anteriores por un comentarista anónimo europeo.


Detalle de una de las 24 tablas realizadas con el arte del enconchado (Foto: JCGP)


Colección de cuadros enconchados. Se trata de un conjunto de 24 tablas realizadas con la técnica del enconchado. La serie está firmada en 1698 por dos pintores residentes en la ciudad de México, la capital del Virreinato de la Nueva España: Juan y Miguel González, los artistas más afamados en la realización de enconchados. Todo el conjunto fue un encargo destinado al rey Carlos II y desde principios del siglo XVIII entró a formar parte de las colecciones reales. En los cuadros enconchados se combina la capa pictórica con fragmentos de nácar dispuestos sobre una preparación de yeso que se aplica a un soporte de madera frecuentemente revestido de lienzo. La producción de este tipo de obras se localiza en México entre la mitad del siglo XVII y del siglo XVIII.



Proyecto del conjunto arquitectónico que conforma el Museo de América (Museo de América).


La parroquia de Santo Tomás de Aquino


Torre de iglesia de estilo barroco y sabor hispánico
(Foto: JCGP, 04/2013)
En 1953, el polifacético sacerdote, académico y crítico musical, Federico Sopeña Ibáñez, creó, en la iglesia anexa al museo, la parroquia de Santo Tomás de Aquino como capilla universitaria. Esta comunidad tuvo, desde sus comienzos, unas connotaciones marcadamente contestatarias frente al régimen franquista. La parroquia de Santo Tomás de Aquino estaba agregada a la parroquia del Buen Suceso y los curas que la dirigían destacaban por dar unas homilías cuyos contenidos se salían de la linea ortodoxa marcada por la Iglesia oficial para entrar de lleno en el pensamiento existencialista, el marxismo y la teología de la liberación. Al mismo tiempo los curas de esta parroquia promovían la participación de los fieles, en su mayoría jóvenes del ámbito universitario, en las tareas que hasta entonces estaban reservadas al clero. Tal fue su innovación que el mismo cardenal Tarancón, en 1979, se refería a esta parroquia universitaria como "un experimento" en el nuevo movimiento del cristianismo comunitario.

El filósofo Roger Garaudy impartiendo una charla en la
parroquia de Santo Tomás de Aquino en los años setenta.
A la izquierda. de pie y con barba, uno de los curas de la
parroquia. A la derecha abajo el autor de este blog y Paloma.
(Foto: Actualidad Económica, enero de 1976)
Un decreto del arzobispo Ángel Suquía, del 14 de julio de 1986, suprimió esta comunidad universitaria de Santo Tomás de Aquino alegando peregrinas razones como el que no hubiera alcanzado su territorio los 10.000 habitantes, no estar presente en el mundo universitario o la reclamación que el Ministerio de Cultura había hecho de los locales que ocupaba y que tenían que ser destinados a almacén del Museo de América; ocultando de esta manera la verdadera razón que no era otra que la incomodidad que para la diócesis madrileña suponía esta comunidad.

En sus 30 años de existencia pasaron por la parroquia destacadas personalidades de la vida política y  académica como Jesús Aguirre, duque de Alba, que participó mucho en los primeros años; Joaquín Ruiz-Giménez, que era entonces ministro de Cultura; Pedro Laín Entralgo, rector de la universidad Complutense en aquel tiempo; e intelectuales como Erich Fromm, Leonardo Boff, Jon Sobrino, Moltmann Roger Garaudy, a cuya conferencia acudimos Paloma y yo (20 de enero de 1976), que participaron en algunos de los cursos y conferencias organizados por la parroquia.

Celebración de la boda de Charo & Eduardo y de Mari Luz & Julio, oficiada
por nuestro hermano claretiano  José Cristo Rey, en Santo Tomás de Aquino (04-10-1976)
Como anécdota decir que nuestras hermanas Charo y Mari Luz contrajeron matrimonio, el mismo día, en esta parroquia a la que solíamos acudir toda la familia los domingos a la misa de doce.

Más información en EL PAÍS, de 6 de agosto de 1986.


16 abril 2013

Recuerdos de una universitaria (1)





RECUERDOS DE UNA UNIVERSITARIA

por Charo García Paredes



En ladrillo rojo, a la derecha, el I.E.S. Lope de Vega, junto al segundo Monasterio de la Visitación de las salesas, en la
calle de San Bernardo, n. 70 (Foto: JCGP, 04/2013)

La primera Escuela Normal del Reino


El Instituto Lope de Vega está situado en Madrid en la calle de San Bernardo, esquina a la de Daoiz. El edificio se construyó en el siglo XVIII, y en el vivieron aristócratas como el Marqués de Castromonte, el Conde de Colomera, los Condes de Celanova, el Duque de Abrantes y el Duque de Montemar. El palacio fue cedido en el siglo XIX a la comunidad religiosa de Santa Clara, las clarisas, que residieron en él hasta la muerte de Fernando VII, fecha en la que pasaron al convento de Santa Clara de Ciempozuelos. Cuando las Clarisas quisieron volver a su Monasterio de la calle ancha de San Bernardo, no pudieron hacerlo por haberse instalado allí en 1839 la Escuela Normal de Maestros y el Museo Pedagógico, dirigido por Pablo Montesinos.

Placa en la fachada del Instituto Lope de Vega
conmemorativa del 150 aniversario de la Fundación de la
Primera Escuela Normal por Pablo Montesinos (1839)
(Foto: JCGP 04/2013)
El 26 de agosto de 1933 el Instituto Lope de Vega se convierte en Instituto de Segunda Enseñanza en el marco de la renovación de la Enseñanza Media emprendida por la II República. Empezó a funcionar en un palacete de estilo francés, que aún existe en la calle Manuel Silvela número 4, el curso 1933/34, con 300 alumnos y un claustro de 13 profesores. Durante la Guerra Civil (1936-1939) el Instituto siguió funcionando como tal en la calle Fortuny número 14, la antigua Residencia de Estudiantes, donde sufrió un bombardeo en 1938, por lo que se tuvo que volver a impartir las clases en la calle Manuel Silvela. Al terminar la Guerra Civil, por una Orden Ministerial de 4 de abril de 1939, publicada en el Boletín Oficial del Estado (B.O.E.) del 15 de abril de ese mismo año, se convertía en Instituto de Enseñanza Media “Lope de Vega”, junto al “San Isidro”, “Cardenal Cisneros”, “Cervantes”, “Isabel la Católica” y “Ramiro de Maeztu”. En el curso 1940-1941 ya era un instituto femenino con unas 1.000 alumnas y durante algunos años el edificio estuvo compartido con la Facultad de Filosofía y Letras, hasta que ésta recuperó su edificio en la Ciudad Universitaria. En 1953 se levantó el tercer piso, lo que aumentó la capacidad del Centro y se mejoraron las instalaciones, cuando era ministro de Educación Joaquín Ruiz Giménez, quien inspeccionó personalmente las obras, dejando constancia de ello en una serie de fotografías que se conservan en la Dirección del Centro.

Mi relación con el Lope de Vega


Entrada al IES Lope de Vega por la calle Daoiz.
(Foto: JCGP, 04/2013)
Hice el PREU de Letras (preuniversitario) durante el curso 1970-1971 en el Instituto Lope de Vega donde también estudiaron mis hermanas, Mariluz y Esperanza, en años posteriores. Yo asistía al turno de tarde. Cogía el tranvía en Saconia hasta Estrecho y allí el metro hasta San Bernardo, haciendo transbordo en Cuatro Caminos. Tenia muy buenos profesores, entre ellos Ramón Barce, musicólogo ya fallecido que nos daba clase de Literatura, Antonio Zaragoza que nos daba Griego y también daba clases en la Facultad y otros cuyo nombre no recuerdo como la profesora de francés, el profesor de latín, etc. Lo cierto es que aprendí mucho en todos los sentidos y las compañeras eran estupendas. Era distinto al colegio donde estábamos constantemente tuteladas, mientras que aquí ya empezabas a responsabilizarte de tus estudios y de tus actos y prepararte para la Universidad. Cuando aprobé el PREU  en el Instituto Lope de Vega de Madrid, en junio de 1971, me matriculé en la Universidad Complutense de Madrid en la Facultad de Filosofía y Letras, en la rama de Historia del Arte. Pero eso os lo contaré en el siguiente capítulo.


09 abril 2013

Ha muerto José Luís Sampedro




"Este fin de semana nos dejaba Jose Luis Sampedro, un gran escritor, economista y profesor, ligado a la Universidad Complutense.

08 abril 2013

La estatua de Alfonso XIII


Estatuta de Alfonso XIII, obra del escultor Fructuoso Orduna, en los jardines del Paraninfo de la Ciudad Universitaria de Madrid. Se inauguró por su hijo Don Juan en 1988, durante el mandato del rector Gustavo Villapalos Salas (1987-1995)
(Foto JCGP, marzo de 2013)

Historia de una deuda


El 28 de septiembre de 1988, Don Juan, padre del rey Juan Carlos, acompañado de su esposa, doña María y de sus hijas, las infantas Pilar y Margarita, en presencia del entonces rector de la Complutense, Gustavo Villapalos, descubrió la estatua de Alfonso XIII, obra del escultor Fructuoso Orduna, como homenaje tardío a quien fue el principal impulsor de la Ciudad Universitaria de Madrid. Ya en el discurso que había leído Don Juan en la inauguración del curso académico de la Universidad de Alcalá de Henares reprochó el que no hubiera en la Universidad nada que "perpetuara el recuerdo de su fundador", en referencia a su padre "sin cuya iniciativa no existiría hoy esta universidad".

06 abril 2013

Modesto López Otero (1885-1962)



 

Como director de la Escuela de Arquitectura que era en el año 1927, Modesto López Otero fue elegido miembro de la Junta constructora de la Ciudad Universitaria de Madrid y designado, además, director de obra de la misma, responsabilidad que volvería a ejercer a partir de 1940, tras la guerra civil, reconstruyendo todo lo que se había destruido en el conflicto.

 

Arco de la Victoria, Modesto López Otero y Pascual Bravo Sanfeliú, 1946 (1953-1956) (Foto: JCGP, 2008).

Biografía breve


Modesto López Otero, arquitecto
director de la Ciudad Universitaria.
Revista Academia nº 15, 1962.
Modesto López Otero nació en Valladolid el 24 de febrero de1885 y murió en Madrid el 23 de diciembre de 1962, a los 77 años de edad. Comenzó sus estudios en 1903, cursando el bachillerato en el Instituto de la Escolapios de Valladolid. A los 25 años termina la carrera de Arquitectura, sacando el número uno con su proyecto "Salón para conciertos de orquestas y orfeones". Mientras terminaba la carrera participó junto con José Yarnóz y el escultor Aniceto Marinas en el concurso para el Monumento a las Cortes de Cadiz, siendo elegido el proyecto cuyo premio recibieron de manos del Conde de Romanones. Dicho monumento se tardó en terminar 17 años, desde 1911 a 1928. López Otero obtuvo una beca para estudiar en Viena donde entra en contacto con las corrientes más vanguardistas de la arquitectura europea. Inicia su trayectoria profesional en el estudio del famoso arquitecto Antonio Palacios (autor del Hospital de Maudes), proyectando hoteles-casa (pequeños palacetes) para la alta burguesía madrileña.


Modesto López Otero, Casa de ejercicios en la plaza Duque de Pastrana, s/n, Chamartín de la Rosa , Madrid, de estilo neomudejar en ladrillo visto y piedra.  (1917-1920). Reformado en 1960-1964 como Colegio de Nuestra Sra. del Recuerdo. 



Con 38 años (1923) es designado Director de la Escuela de Arquitectura, cargo que ocuparía, en una primera etapa hasta 1943, ya que en 1952 vuelve a ser nombrado por segunda vez director de la Escuela hasta 1956, alternando este cargo con el de catedrático de "Proyectos", impartiendo clases a alumnos que luego serían grandes arquitectos como Saenz de Oiza, Alejandro de la Sota, Chueca GoitiaMiguel Fisac, entre otros.

Junto con Pascual Bravo promovió la creación de un Museo de la Arquitectura que nunca llegó a crearse.

Portal del edificio donde vivió Modesto López Otero en el núm. 98 del Paseo de la Castellana, con la placa conmemorativa (Foto: JCGP, mayo de 2023)


Modesto López Otero murió en su casa de Madrid, en el paseo de la Castella, nº 98, donde el Ayuntamiento  instaló una placa en su recuerdo, a los 77 años de edad, el 23 de diciembre de 1962.


Placa municipal en la fachada del nº 98 del Paseo de la Castellana donde vivió el arquitecto de la Ciudad Universitaria
Modesto López Otero (Foto: JCGP, mayo de 2023)


Obra en la Ciudad Universitaria


Como ya hemos dicho Modesto López Otero dirigió las obras del proyecto urbanístico de la Ciudad universitaria.  También fue el autor de los siguientes edificios, instalaciones y monumentos de la misma:


  • Viaducto de los Quince Ojos, en la Avenida de Puerta de Hierro.
  • Instalaciones deportivas del Suroeste, en la Avenida de Juan de Herrera.
  • Pabellón de Gobierno de la Universidad Complutense, lindando con la plaza de la Moncloa.
  • Arco de la Victoria (este monumento en colaboración con Bravo Sanfeliú.
  • Paraninfo de la Universidad (no se llegó a hacer).

Pabellón de Gobierno.

Obra en Madrid capital

  • Reforma de la Central Eléctrica de Mediodía (actual Caixaforum-Madrid), en la C/ Almadén, 23 y 25.
  • Viviendas de jardines y edificios para el Doctor Cisneros, en la C/ Fortuny, 35.
  • Conjunto de jardines y edificios del Colegio Nuestra Señora del Recuerdo, en la Pza. Duque de Pastrana, s/n.
  • Almacenes "La Imperial" (Actual Compañía Española de Seguros), en la C/ Príncipe, 29.
  • Hotel Gran Vía, en la C/ Gran Vía, 25.
  • Hotel Nacional, en el Paseo del Prado, 48.
  • Viviendas para Don Abelardo de Carlos (Actual oficina del BBVA), en el Paseo de Recoletos, 12.
  • Edificios de la Unión y el Fénix, en la C/ Alcalá, 23.


Bibliografía:

"Modesto López Otero. Vida y Obra", tesis doctoral de Teresa Sánchez de Lerín García-Ovies, Universidad Politécnica de Madrid, Escuela Técnica Superior de Arquitectura, Madrid, diciembre de 2000.