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05 mayo 2013

La Biblioteca de la Universidad de Cisneros



El yacimiento de Complutum es un conjunto de restos arqueológicos correspondientes a Complutum, la antigua ciudad romana sobre la que hoy se asienta Alcalá de Henares. Bajo la cúpula están los restos de la casa de los Grifos.
(Foto: JCGP, 02/05/13)


un artículo de Charo García Paredes


La ciudad de Complutum


El término «complutense» proviene del nombre del asentamiento romano que da origen a la actual ciudad de Alcalá de Henares: Complutum, que se supone proviene a su vez del término ”confluvium” (donde confluyen los ríos); si bien es ésta una hipótesis cuestionada (el primer asentamiento de Complutum se hallaba en alto, apartado de cauces fluviales). Complutense es, por tanto, el gentilicio de Alcalá.

Fachada plateresca del Colegio Mayor San Ildefonso. En l actualidad aquí está el Rectorado de la Universidad alcalaína.
(Foto: JCGP, 02/05/13)

Orígenes universitarios: El Colegio Mayor San Ildefonso


Aunque la  Cédula de 1293, establecía que Alcalá contara con un Estudio General aprobado por el Rey Sancho IV, la Universidad de Alcalá fue fundada por el Regente de España, el Cardenal Cisneros, en 1499, ya que le fue otorgada una Bula papal que le concedía la facultad de otorgar grados Las enseñanzas comenzaron en 1508. El Cardenal Cisneros quiso que esta Universidad, que nacía con la edad Moderna como avanzadilla en España de las corrientes renacentistas y humanistas de Europa, fuera el crisol donde se educara no sólo el clero regular y secular dispuesto a afrontar la reforma eclesiástica, sino también los nuevos funcionarios competentes que necesitaban los reinos de España en su conquista de ultramar. El éxito de aquella empresa hizo que Alcalá se convirtiera en la sede de una élite universitaria que hizo posible nuestro Siglo de Oro.

El Centro de la Universidad era el Colegio Mayor San Idelfonso, en el que se cursaban estudios de Filosofía  Lenguas, Teología, Medicina y Retorica entre otros. Durante los siglos XVI y XVII, la Universidad de Alcalá se convirtió en el gran centro de excelencia académica: en sus aulas enseñaron y estudiaron grandes maestros como Nebrija, Tomás de Villanueva, Ginés de Sepúlveda, Ignacio de Loyola, Domingo de Soto, Ambrosio de Morales, Arias Montano, Juan de Mariana, Francisco Valles de Covarrubias, Juan de la Cruz, Lope de Vega y Quevedo. En el Siglo XVIII sus enseñanzas se quedan anticuadas y empieza su decadencia.

Colegio San Ildefonso; uno de los tres patios del Rectorado, el patio de Santo Tomás de Villanueva;
los otros dos son: el de los Filósofos y el Trilingüe.
(Foto: JCGP, 02/05/13)

La biblioteca de Cisneros


El origen de la Biblioteca de la Universidad Complutense se remonta a la fundación de la Universidad y es el propio Cardenal Cisneros quien se encarga personalmente  tanto de dotar adecuadamente a la Biblioteca de las  obras, cómo de la adquisición de los fondos. Es en 1510, con las primeras Constituciones, cuando se establecen las normas que han de regir la Biblioteca. En torno a 1512, parece ser que ya había  unos 1070 títulos. Entre esos libros se encontraba el “Libro de saber de astrología” de Alfonso X el Sabio, el “Breviarum historia catholicae” de Rada, e incunables escritos por Osorio o Justino.

Los libros Sacro-Musicales de Cisneros


La política litúrgico-editorial emprendida por el Cardenal Cisneros en los primeros años del  s. XVI quedaría plasmada en una serie de libros que han pasado a la historia de la imprenta por diversos motivos, como también lo fueron para la historia de la música y de la litúrgica de esta época. Desde el punto de vista musical, la imprenta regentada por Arnao Guillén de Brocar, sería la encargada de la ejecución de siete libros en los que los tipos musicales cobran gran relevancia. De entre los interesantes fondos que se conservan en la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense, “Marqués de Valdecilla”, se han seleccionado cinco impresos cisnerianos. Los libros litúrgicos, por razones obvias, ocuparon un lugar preferente en las políticas editoriales del momento. Cisneros decide imprimir libros incluso publicados postumamente y se enfrascó en profundidad en la reforma del rito hispano-mozárabe, labor que incluía la edición por primera vez de este tipo de libros para que pudieran rezar los conversos.

Los libros litúrgicos-musicales que se imprimieron bajo el auspicio del Cardenal Cisneros fueron:
  1.  Missale Mixtum alme ecclesie Toletane (Toledo, P. Hagembach, 1499)10  la que seguirá una breve descripción interna de estos cantorales con su forma de presentar la liturgia.
  2.  Missale Mixtum secundum regulam beati Ysidori dictum Mozarabes (Toledo, P. Hagembach, 1500).
  3.  Breviarium secundum regulam beati hysidori (Toledo, P. Hagembach, 1502).
  4.  Manuale seu baptisterium secundum usum ecclesie Toletane cum quibusdam missis votivis nuper aditis (Toledo, Sucesor de P. Hagembach, 1503).
  5.  Breviarium Toletanum (Venecia, L. A. de Giunta, 1506).
  6.  Missale Toletanum (Burgos, F. de Basilea, 1512).
  7.  Psalterium secundum usum sancte ecclesie Toletane magna cum diligentia correctum: una cum hymnis et officio dive virginis Marie: et defunctorum: et multa alia eclesiastico usui necessaria (Alcalá de Henares, A. G. de Brocar, 1515).
  8.  Intonarium Toletanum (Alcalá de Henares, A. G. de Brocar, 1515).
  9.  Passionarium Toletanum (Alcalá de Henares, A. G. de Brocar, 1516).
  10.  Commune Sanctorum secundum usum alme ecclesie Toletane (Alcalá de Henares, A. G. de Brocar, 1516).
  11.  Officiarium Toletanum (Alcalá de Henares, A. G. de Brocar, 1517).
  12.  Missale alme ecclesie Toletane cum mulis [sic por multis] additionibus et quotationibus (Toledo, J. de Villaquirán, 1517).
  13.  Diurnum dominicale vel potius ordinarium: secundum usum alme ecclesie Toletane (Alcalá de Henares, A. G. de Brocar, 1519).
  14.  Manuale sacramentorum secundum usum alme ecclesie Toletane: cum quibusdam additionibus utilissimis (Alcalá de Henares, A. G. de Brocar, 1519).
  15.  Diurnum sanctorale secundum usum alme ecclesie Toletane (Alcalá de Henares, A. G. de Brocar, 1520).
Todos estos ejemplares conservados en la Biblioteca Histórica, fueron impresos en pergamino.


La Bíblia Políglota se imprimió entre 1514 y 1517, pero no se distribuyó hasta 1520. Ante la impresión del último volumen Cisneros exclamó: «Aunque hasta el presente he llevado a cabo muchas empresas duras y difíciles por la nación, nada es más de mi agrado, por lo que debáis felicitarme con más efusión, que por esta edición de la Biblia».
(Imágen: labibliaweb.com)

La Bíblia Políglota: el primer texto trilingüe

Bíblia Políglota ó Sacra Polyglota (1)

La Biblia Políglota complutense  está considerada como la obra cumbre de la tipografía española del siglo XVI. La Biblia Políglota o Biblia Sacra Polyglota, nunc primum impressa, fue editada en la Universidad de Alcalá, gracias al patrocinio del Cardenal Cisneros. Se imprimió entre 1514 y 1517. Es el primer libro de la historia escrito en varios idiomas. Una obra sin precedentes cuyo director fue Benito Arias Montano y en la que participaron maestros eminentes de la época como los conversos Alfonso de Alcalá y Alfonso de Zamora, que harían la parte aramea y hebrea, de la parte en griego se encargaron Demetrio Ducas: “el cretense”, Fernando de Valladolid, Diego López de Zúñiga y Hernán Núñez. Del texto latino se hizo cargo Elio Antonio de Nebrija. Fue impresa por Arnao Guillén de Brócar, editor  francés (siglos XVI y XVII), que trabajó en Pamplona, Logroño y en Alcalá hasta su muerte acaecida en 1523. Como no existían caracteres hebreos, arameos ni griegos, los impresores tuvieron que fundirlos ex profeso.


La obra constan de seis tomos en tamaño folio:
  • Tomo I: el Pentateúco.
  • Tomo II: Josué, los Jueces, Rhut, Paralimoneos.
  • Tomo III: Esdras, Nehemías, Tobias, Judit, Esther. Job, los Salmos, Proverbios, Eclesiastés, Cantar de los Cantares, Sabiduría y Eclesiastico.
  • Tomo IV: Profetas y Macabeos.
  • Tomo V: Nuevo Testamento.
  • Tomo VI: Vocabularim. Interpretartiones artis gramatiacae hebraice-.

De libro "modelo" a libro "prohibido"

La letras quese utilizaron para la edicón de la Bíblia Políglota fueron la gótica, la cursiva yla minúscula. Los caracteres griegos de extrema elegancia fundidos por Brocar fueron, al parecer, los primeros que se conocieron en España y en consecuencia el Nuevo Testamento Complutense representa también el comienzo de la tipografía griega en nuestra patria y, a juicio de los historiadores de la imprenta, es la única contribución original de España a la tipografía griega. El Cardenal Cisneros, en el Prólogo, señala al lector que para la edición del Antiguo Testamento Griego los editores se sirvieron de manuscritos antiquísimos de la Biblioteca Vaticana que le había enviado el Papa León X, y de una copia de un códice del Cardenal Besarión que le envió el Senado de Venecia. En el Prólogo al Nuevo Testamento, habla también de manuscritos muy antiguos y corregidos, también enviados por León X desde la Biblioteca Vaticana. La edición se termino en 1517, pero hasta 1520 no se publico, tras la autorización del Papa León X, debido a ciertos litigios con la herencia del Cardenal Cisneros que se murió en 1517. De la Bíblia Políglota se editaron 1200 ejemplares de cada volumen que se vendieron a 6 ducados y medio. Cuando el Cardenal Cisneros muere, Alcalá de Henares cae en declive, la Orden Dominica se hace cargo del control de la Inquisición y la Biblia Políglota se convierte en “libro prohibido”. Ello provoca que Brocar vaya a Roma con varios ejemplares para que el Papa se los autorice, se tarda un periodo de 3 años ya que el Papa los tiene que visar, se envían por barco a Roma, el barco se hunde y se perdieron casi todos los ejemplares,sólo se salvaron algunos, que luego aparecerán con distintas portadas. La Políglota dejó de tener importancia hasta que apareció la Biblia de Amberes que, inspirada en la de Cisneros, fue elaborada por Cristóbal Plontino, con la colaboración de Arias Montano, por encargo de Felipe II. Se cree que solo existen 100 versiones completas de la misma






(1) BIBLIA POLÍGLOTA COMPLUTENSE
Vetus testamentum multiplici lingua…[Texto impreso]. – Impressa in… Complutensi Vniuersitate…: de mandato ac sumptibus… Francisci Ximenez de Cisneros… : industria & solertia Arnaldi Guillielmi de Brocario, 1514-1517


BIBLIOGRAFIA :

1.- Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense /Manuel de Mariana, Madrid.2000 (folleto).
2.- Historia del Libro a través de las colecciones dela Universidad Comp`lutense:exposición permanente de la Biblioteca histórica/Marta Torres, Madrid,2002 (folleto).
3.- Los incunables de Cisneros de la Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla de la Complutense y la música de Antonio de Cabezón/ Esther Burgos, Antonio Carpallo, Juan Carlos Asensio .
4.- Wikipedia. Biografias.
5. CASAS, José Gonzalo de las; Biografía del Ilustrísimo Señor Cardenal Ximénez de Cisneros / [José Gonzalo de las Casas]. -- Madrid : Imprenta de J. Antonio García, 1857. 16 p. ; 22 cm.
6.- COLEGIO MAYOR DE SAN ILDEFONSO (Alcalá de Henares). Constitutiones insignis Collegii Sancti Ildephonsi, ac perinde totius almae Complutensis Academiae / ab ... Francisco Ximenio. -- Compluti : ex Officina Iuliani Garcia Briones, 1716 / [4], 116, 147, [3] p. ; Fol. (Biblioteca del lustre Colegio de Abogados de Madrid).
Contiene: a continuación de la p. 116 : "Reformacion, que por mandado del Rey ... se ha hecho , en la Universidad de Alcalà de Henares ..." Sign.: []2, A-I6, K4,, A-K6, M4 / Port. orlada a dos tintas / Esc. grab. xil. del cardenal Cisneros, en port. / Esc. grab. xil. del cardenal Cisneros, al principio de la "Reformacion .. / (Biblioteca del lustre Colegio de Abogados de Madrid). 
7.-La biblioteca histórica de la Universidad Complutense. Una primera aproximación a sus procedencias / Ana Santos Aramburo, Marta Torres


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El trayecto de Madrid a Sigüenza


"Ximenez de Cisneros", Alcalá (Vilches, Roma, 1864)
(Foto: JCGP, 02/05/2013)


Según vamos indagando en los antecedentes de nuestra Ciudad Universitaria de Madrid observamos que se expanden hilos de luz en distintas direcciones. Iluminan un pasado que es también origen y del que es imposible prescindir pues ese pasado palpita en las paredes de los claustros de  nuestra Universidad.

Es así como la luz nos va guiando desde la reconstrucción, a partir de 1940,  de los edificios destruidos durante la guerra civil, hasta la edad de plata de los años republicanos cuando está en su máximo esplendor la Institución Libre de Enseñanza, con la Residencia de Estudiantes como ejemplo a seguir, y que es también el periodo álgido en el que se plasma el proyecto alfonsino de construcción de la Ciudad Universitaria en los terrenos de la Moncloa.

Surge este proyecto también como necesidad de adecuar viejos edificios de Madrid donde a mediados del s. XIX y primeros del XX se habían instalado las distintas facultades que se trasladaron desde Alcalá cuando aquella se cerró y que paso a llamarse Universidad Central. Hablamos de edificios como el Hospital General de San Carlos (actual Museo de Arte Reina Sofía) , hablamos del  edificio de las Salesas (actual sede del Tribunal Supremo) y otros, pero sobre todo hablaremos de la “manzana” de Noviciado (llamada así por estar ocupado por el antiguo noviciado de los jesuitas y que tras la desamortización pasó a ocupar la sede principal de la Universidad y del Instituto Cardenal Cisneros, donde, dicho sea de paso, terminé mis estudios de bachiller) en San Bernardo, donde está todavía hoy el Paraninfo de la Complutense ya que nunca se llegó a realizar el proyecto de López Otero en los campos complutenses (unas pistas de deportes y campos de béisbol ocupan el frustrado proyecto republicano).

Cuando se cerró la Universidad de Alcalá, a la muerte de Fernando VII, ya sin bienes raíces por causa de la Desamortización de Mendizábal, con muchas deudas y tras vender los edificios a un particular y esquilmar o malvender objetos de valor (por ejemplo un Lignum Crucis que León X había regalado a Cisneros) lo que provocó una revuelta popular que en su momento reseñaremos, se dio cumplimiento a la disposición del Gobierno, de 1836, de trasladar la Universidad de Alcalá “a Madrid, donde se dará a sus estudios la extensión correspondiente, para que sea un establecimiento digno de la capital de la Monarquía”.

En pleno “siglo de las luces” la Complutense de Alcalá había caído en un letargo que vaticinaría su defunción en 1836. Sin embargo esta Universidad había alcanzado su gran esplendor entre 1499 y 1545, cuando en ella se desarrollaron, gracias al empeño personal del cardenal Francisco Jiménez de Cisneros, del que, en su momento, insertaremos en este blog una breve biografía, las ideas básicas de Humanismo, Renacentismo, Universalidad y Popularidad, dando forma a lo que se conoció como la comunidad del saber, es decir: la ciudad universitaria. Y es aquí donde esos hilos de luz nos muestran las figuras de unos personajes que harán grande la historia de España como el propio Cisneros, Antonio de Nebrija, Quevedo (en su libro "El Buscón" nos ofrece relatos de su paso por la Universidad de Alcalá), Miguel de Cervantes, Miguel Prado, los “Pedros” (Gumiel, del Campo y de Lerma), entre otros muchos más de los que hablaremos detenidamente aquí.

Y, retrotrayéndonos en el tiempo, la figura de Cisneros y su ciudad universitaria nos llevarán a otra ciudad que, además, tiene unas connotaciones especiales para quien esto escribe por haber nacido en ella él y su hermana María Luz: Sigüenza. Se entrecruzan aquí tres personajes singulares: el cardenal Pedro González de Mendoza, que rigió la diócesis seguntina desde 1467, hasta su muerte, en 1495; Iñigo López de Medina, que en 1496 fundó el Colegio-Universidad San Antonio de Portaceli de Sigüenza y que también fue canónigo de esta ciudad y Francisco Jimenez de Cisneros que ocupó la capellanía Mayor de la Catedral de Sigüenza (en los documentos de la época aparece como “el bachiller Gonzalo” donde trabó una gran amistad con López  Medina -1-) y que tanto se influyeron para la posterior creación en Alcalá del Colegio San Ildefonso cuya primera piedra fundacional colocó el propio franciscano Cisneros el 14 de marzo de 1500.

Estos pequeños hilos de luz son los que nos va a  iluminar en este recorrido en el tiempo por la historia de nuestra ciudad universitaria.

El primer artículo, titulado "La Biblioteca de la Universidad de Cisneros", lo ha escrito nuestra colaboradora Charo García Paredes y en él hace un recorrido detallado por la biblioteca cisneriana descubriéndonos su joya magistral: la Biblia Políglota de Cisneros.


(1) ALONSO, CASADO y RUIZ, "Las Universidades de Alcalá y Siguenza...".


22 abril 2013

Recuerdos de una universitaria (2)




RECUERDOS DE UNA UNIVERSITARIA

por Charo García Paredes


Fachada posterior de la Facultad de Filosofía y Letras recién terminada en la Ciudad Universitaria de Madrid, hacia 1935.

La Facultad de Filosofía y Letras, breve historia.


El arquitecto Agustín Aguirre
hacia 1930.
La Facultad de Filosofía y Letras fue inaugurada el domingo 15 de enero de 1933 por el Presidente de la II República, Niceto Alcalá Zamora, acompañado por el Jefe de Gobierno, Manuel Azaña, y diferentes personalidades. Era la primera facultad que se trasladaba desde la calle de San Bernardo, donde estaba la Universidad Central, al nuevo campus promovido por el Rey Alfonso XIII e impulsado por la República. El nuevo edificio se empezó a construir en 1932 y se terminó en 1936, unos meses antes de estallar el conflicto. Su arquitecto, Agustín de Aguirre López, hizo un edificio funcional, luminoso y con grandes espacios que le daban una gran amplitud. El vestíbulo estaba, y sigue estando, presidido por una gran vidriera de estilo Art Decó, realizada por la familia de vidrieros Maumejean en 1935; la obra, titulada  "Alegoría de las Humanidades", se reconstruyó en enero de 2009. La distribución de las dos alas y el cuerpo central, con la fachada posterior semicircular y con acceso al jardín, sigue las pautas ya marcadas en construcciones anteriores como el Museo del Prado. El comedor incluía el sistema de autoservicio, una novedad en restauración que posteriormente se conocería como "self-service". La facultad de Filosofía y Letras también inauguró, por primera vez en nuestro país, los ascensores de sistema contínuo "Paternoster". Los planos del edificio se hallan archivados en la Dirección de Obras y Mantenimiento de la UCM. El edificio está declarado Bien de Interés Cultural, por lo que en la actualidad mantiene casi el mismo aspecto de los años cuarenta, cuando se reconstruyó ya que quedó muy dañado en la guerra civil. Una de las aulas, bautizada "Lázaro Carreter" mantiene el mismo aspecto de su reinauguración. Por último destacar en esta breve reseña histórica que importantes intelectuales del siglo XX ejercieron su magisterio en sus aulas: José Ortega y Gasset, Xavier Zubiri, María Zambrano, Julián Besteiro, Ramón Menéndez Pidal, Américo Castro, Pedro Salinas, Jorge Guillén, Claudio Sánchez-Albornoz, Manuel Gómez-Moreno, Agustín Millares Carlo y María de Maeztu entre otros.

Filosofía y Letras, actualmente Filología; jardín posterior con la escultura "Diana cazadora" de la artista estadounidense
Anna Huntington (Foto: JCGP, 03/2013)

Estudiantes rigurosamente vigilados


Indicador de la Facultad de Filosofía y Letras
Comencé el curso primero de comunes de la carrera en el Edificio A de Filosofía y Letras, que pertenecía a Filología y Clásicas. En segundo curso de comunes y la especialidad pasamos al Edificio B de Geografía e Historia. Comenzaba el curso en el mes de octubre, siempre después del Pilar, pero íbamos unos días antes para la presentación de la mayoría de los profesores y recoger los programas  de las asignaturas. Aunque era proseguir los estudios, el acceso a la universidad suponía que ya tenias que responsabilizarte en distribuir tu tiempo y estudiar sin que nadie te guiase, pues, aunque el profesor explicaba, había mucha más materia que aprender fuera de clase, y todo entraba en el examen. Aparte de la cuestión docente lo que más me impresionó fue ver a los “grises” a caballo por toda la ciudad universitaria e incluso al entrar al Aula. Había dos policías, uno a cada lado de la puerta, en cada una de las aulas, como si fuéramos malhechores, jóvenes con 18 o 20 años que apenas teníamos mundo, no teníamos la mayoría conciencia política de todo lo que había pasado y lo que estaba por pasar. No teníamos conciencia política del momento en que estábamos, al menos yo, (aunque Filosofía se ha destacado siempre por ser una facultad reivindicativa y gente disconforme con el régimen), sabíamos que vivíamos en una Dictadura acaudillada  por Franco y que había gente universitaria que estaba en contra de él, que luchaba por ideas de libertad y desechaba la represión. En casa se nos educó sin grandes manifestaciones entusiastas por el régimen, además, como el eje principal era la religión, eramos adaptables a cualquier situación que no supusiera ir contra ella.  Nuestra misión era estudiar para aprobar todo en junio y poco más, luego, a lo largo de los cursos, se te iban abriendo los ojos y percatándote de la realidad social no era la que te decían.

Filosofía y Letras: Comunes y especialidad


Francisco Calvo Serraller (Madrid, 1948)
Catedrático de Historia del Arte.
Los dos primeros años académicos, como ya mencioné anteriormente, eran “comunes”; dábamos: Lengua, Historia, Latín, Griego, Filosofía pura, Literatura y Geografía. Los tres cursos siguientes eran de “especialidad” y estaban enfocados a la materia concreta que habías escogido. La mía era Arte, desde la prehistoria hasta el arte contemporáneo, divididas las asignaturas en tres años más unas asignaturas optativas que podías elegir para completar los cursos.

Tuve profesores bastante buenos e importantes como Miguel Zaragoza que nos daba Griego, Lázaro Carreter, catedrático de Historia, Calvo Serraller, que fue Director del Museo del Prado y nos daba clases de  Barroco, Alfageme, catedrático de griego de 2º, del que recuerdo que nos hacia los exámenes de griego orales de traducciones que habíamos trabajado durante el curso, de ahí viene la broma familiar que hacíamos sobre las “amígdalas”….. etc. Aprobé la carrera con buenas notas pues había estudiado mucho, a pesar de que, desde segundo curso, empecé a trabajar, como todos mis hermanos, en Caja Postal,  y luego de interina en el Juzgado Comarcal de Torrejón (ahora son de Distrito) hasta 1976.

Uno de los libros
obligatorios de Arte
"El arte moderno",
un imprescindible.
Recuerdo que tenia clases con diapositivas en horario de 4 a 5 de la tarde y algunos días estaba tan cansada que con la luz apagada, solo el foco alumbrando una pared, daba unas cabezadas y me llegaba a dormir, la profesora se dio cuenta varias veces y aunque en algún examen me llego a suspender, al final me aprobó, creía que me aburría de la clase y era que estaba agotada de trabajar y estudiar al mismo tiempo.

Entre mis amistades y compañeros guardo especial recuerdo de Pepa Iglesias, que años después fue profesora de Antropologia Americana de la Complutense, a Blanca Labrandero, a Mª Carmen García-Atance, la que está vestida de rojo siempre iba muy arreglada y de rosa, buena compañera, creo que está de profesora de Derecho en la UNED, BlancaMaite Grau, era con la que mas relación tenia, también trabajaba y me iba con ella en coche, me acercaba a Cuatro CaminosMoncloa, había otras compañeras de las que recuerdo sus rostros pero no sus nombres y luego algún religioso que otro que estudiaban Filosofía y vivían en Saconia. Siempre iba corriendo de un lado para otro para que me diera tiempo a estudiar y a ir a clase, acababa agotada, ya que me levantaba temprano (nos levantamos todos los hermanos), trabajamos en Caja Postal y nos comíamos un bocadillo si no nos daba tiempo o íbamos a casa comíamos y enseguida a coger el autobús o hacíamos autostop hasta que llego el SEAT 124 amarillo e íbamos todos juntos a las Facultades y luego a la salida nos recogían a todos y a casa a cenar.

Anecdotario:

Yo tenia también educación física y el ultimo año hice tres cursos en uno para poder licenciarme,  hacia gimnasia, atletismo y judo, me iban a recoger mis hermanos. Cuando peor lo pasaba era cuando iba a recogerme mi hermano Jesús, porque se acababa de sacar el carnet y hacia tonterías con el coche, tonterías tales como fingir que se desmayaba con lo que yo agarraba  el volante y conducía para no chocarnos….. En otra ocasión circulábamos con el coche por la calle estrecha que llevaba de Puerta de Hierro a la Universitaria y abrían las ventanillas en primavera y a dos chicas que iban caminando por la acera les piropeaban desde el coche con frases como “quien fuera catarro para agarrarse al pecho” o "si yo tuviera tus piernas me las mordería de gusto". En una ocasión, estaban dando un mitin en mi facultad en el Aula Magna y, como ya conoceréis en aquellos años había policías de la Secreta infiltrados entre el alumnado, espiando a quien se hiciera destacar por sus ideas políticas. Se acabó la reunión y al rato aparecen mis hermanos, Jesús y Juan Carlos, con sus abrigos grises iguales, como si de polizontes se tratara, yo estaba hablando con mis compañeros cuando se acercan y me dicen los dos muy serios: “señorita queda detenida”; y yo les decía "no digáis tonterías….son mis hermanos" y me cogieron por los brazos por toda la facultad hasta dejarme en la puerta, yo avergonzada repitiendo sin cesar que “eran mis hermanos”.

Continuará……

- -  Archivo complutense - - 

"Luces de la enseñanza 1933"

Documental realizado por la UNED sobre los 75 años de la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid emitido por TVE el 12 de diciembre de 2008. En este documental se narra la historia de la primera facultad que se levantó en la Ciudad Universitaria de Madrid y de sus alumnos en unos años en los que la mujer comenzó a incorporarse a las aulas. De los 500 alumnos que tenía la universidad, 400 eran mujeres. Algunas de ellas como Concha Zamacona cuentan su experiencia.

1ª / 2ª parte:
 http://www.rtve.es/alacarta/videos/uned/uned-luces-ensenanza-1933-1-2/360264/

3ª parte:
 http://www.rtve.es/alacarta/videos/uned/uned-luces-ensenanza-1933-3/364681/

16 abril 2013

Recuerdos de una universitaria (1)





RECUERDOS DE UNA UNIVERSITARIA

por Charo García Paredes



En ladrillo rojo, a la derecha, el I.E.S. Lope de Vega, junto al segundo Monasterio de la Visitación de las salesas, en la
calle de San Bernardo, n. 70 (Foto: JCGP, 04/2013)

La primera Escuela Normal del Reino


El Instituto Lope de Vega está situado en Madrid en la calle de San Bernardo, esquina a la de Daoiz. El edificio se construyó en el siglo XVIII, y en el vivieron aristócratas como el Marqués de Castromonte, el Conde de Colomera, los Condes de Celanova, el Duque de Abrantes y el Duque de Montemar. El palacio fue cedido en el siglo XIX a la comunidad religiosa de Santa Clara, las clarisas, que residieron en él hasta la muerte de Fernando VII, fecha en la que pasaron al convento de Santa Clara de Ciempozuelos. Cuando las Clarisas quisieron volver a su Monasterio de la calle ancha de San Bernardo, no pudieron hacerlo por haberse instalado allí en 1839 la Escuela Normal de Maestros y el Museo Pedagógico, dirigido por Pablo Montesinos.

Placa en la fachada del Instituto Lope de Vega
conmemorativa del 150 aniversario de la Fundación de la
Primera Escuela Normal por Pablo Montesinos (1839)
(Foto: JCGP 04/2013)
El 26 de agosto de 1933 el Instituto Lope de Vega se convierte en Instituto de Segunda Enseñanza en el marco de la renovación de la Enseñanza Media emprendida por la II República. Empezó a funcionar en un palacete de estilo francés, que aún existe en la calle Manuel Silvela número 4, el curso 1933/34, con 300 alumnos y un claustro de 13 profesores. Durante la Guerra Civil (1936-1939) el Instituto siguió funcionando como tal en la calle Fortuny número 14, la antigua Residencia de Estudiantes, donde sufrió un bombardeo en 1938, por lo que se tuvo que volver a impartir las clases en la calle Manuel Silvela. Al terminar la Guerra Civil, por una Orden Ministerial de 4 de abril de 1939, publicada en el Boletín Oficial del Estado (B.O.E.) del 15 de abril de ese mismo año, se convertía en Instituto de Enseñanza Media “Lope de Vega”, junto al “San Isidro”, “Cardenal Cisneros”, “Cervantes”, “Isabel la Católica” y “Ramiro de Maeztu”. En el curso 1940-1941 ya era un instituto femenino con unas 1.000 alumnas y durante algunos años el edificio estuvo compartido con la Facultad de Filosofía y Letras, hasta que ésta recuperó su edificio en la Ciudad Universitaria. En 1953 se levantó el tercer piso, lo que aumentó la capacidad del Centro y se mejoraron las instalaciones, cuando era ministro de Educación Joaquín Ruiz Giménez, quien inspeccionó personalmente las obras, dejando constancia de ello en una serie de fotografías que se conservan en la Dirección del Centro.

Mi relación con el Lope de Vega


Entrada al IES Lope de Vega por la calle Daoiz.
(Foto: JCGP, 04/2013)
Hice el PREU de Letras (preuniversitario) durante el curso 1970-1971 en el Instituto Lope de Vega donde también estudiaron mis hermanas, Mariluz y Esperanza, en años posteriores. Yo asistía al turno de tarde. Cogía el tranvía en Saconia hasta Estrecho y allí el metro hasta San Bernardo, haciendo transbordo en Cuatro Caminos. Tenia muy buenos profesores, entre ellos Ramón Barce, musicólogo ya fallecido que nos daba clase de Literatura, Antonio Zaragoza que nos daba Griego y también daba clases en la Facultad y otros cuyo nombre no recuerdo como la profesora de francés, el profesor de latín, etc. Lo cierto es que aprendí mucho en todos los sentidos y las compañeras eran estupendas. Era distinto al colegio donde estábamos constantemente tuteladas, mientras que aquí ya empezabas a responsabilizarte de tus estudios y de tus actos y prepararte para la Universidad. Cuando aprobé el PREU  en el Instituto Lope de Vega de Madrid, en junio de 1971, me matriculé en la Universidad Complutense de Madrid en la Facultad de Filosofía y Letras, en la rama de Historia del Arte. Pero eso os lo contaré en el siguiente capítulo.