18 diciembre 2020

Homenaje a Al-Juarismi en la Complutense

Busto homenaje a Muhammad Al-Juarismi, obra del escultor uzbeko Zhasvant Annazarov, inaugurado el 17 de diciembre de 2020 en la Facultad de Físicas de la UCM.
(Foto: JCGP, 17/12/20)

Ayer jueves, 17 de diciembre de 2020, se inauguró en la plaza Ciencias de la Universidad Complutense de Madrid, frente a la Facultad de Físicas, un busto del insigne matemático, astrónomo y geógrafo persa para unos y árabe para otros Muhammad Al-Juarismi. El acto fue patrocinado por el Gobierno de la República de Uzbekistán y la Real Liga Naval Española.


Portada del libro de Masharrafa y
Ahmad del álgebra de Al-Juarismi.
La crucial aportación de Al-Juarismi al mundo.

Muhammad Al-Juarismi nació y murió en la antigua ciudad persa de Khwarizm (actual Khiva o Jiva- Uzbekistán) en los años 783-850. Los estudios de Al-Juarismi  abarcaron tanto la Matemática como la Geometría, Geografía y Astronomía. En Bagdad se convirtió en cortesano y favorito del Califa de la dinastía abasí al-Mam'un.

Fue el descubridor del valor 0, del sistema decimal y del paso de los números romanos a los arábigos. De su nombre y estudios provienen las palabras y conceptos álgebra y algoritmo,  muy usadas en matemáticas e informática, por lo que hoy se le considera el padre de la computadora. La primera vez que aparece la palabra Al-Jabr. Álgebra. es en su libro "Al-Jabr w'al-Muqabala".  Como geógrafo elaboró el primer mapa geográfico más exacto conocido hasta entonces.


Busto de Al-Juarismi frente a la facultad de Ciencias Físicas de la UCM.
(Fotos: JCGP, 17/12/20)


Estatua de Muhammad Ibn Muso Al Xorazmy (Al-Juarismi) a la entrada de las murallas de Jiva (Uzbekistán).
(Foto: JCGP, 18/09/2017)

Más información en TRIBUNA COMPLUTENSE.






18 junio 2020

UPMSat-2, el 2º satélite de la Universidad Politécnica de Madrid puesto en órbita.


Escuela Técnica Superior de Ingeniería Aeronáutica y del Espacio,en el campus de la Universidad Politécnica de Madrid. Profesores y alumnos de esta escuela han creado el satélite UPMSat-2, lanzado el 15 de junio.
(Foto: JCGP, 29/06/20)



El lanzamiento del satélite UPMSat-2, previsto para el 24 de marzo pasado y retrasado por la crisis sanitaria internacional debido al COVID-19, tiene nueva fecha. Será el próximo 19 de junio a las 01:51 UTC (3:51 hora peninsular), a bordo de un cohete Vega de Arianspace en la misión SSMS POC (Small Spacecraft Mission Service Proof of Concept). Embarcará 53 microsatélites, nanosatélites y CubeSats para clientes institucionales y comerciales.

EL MUNDO, 18/06/20


Lanzamiento el 15 de junio 2020.


El 9 de septiembre del pasado año estaba previsto el lanzamiento del satélite UPMSat-2 pero un fallo de la misión VV15 del 10 de Julio de 2019, obligó a aplazar el lanzamiento al 24 de marzo de este año 2020. Lanzamiento que, nuevamente, fue suspendido por la crisis sanitaria del COVID-19. Finalmente el UPMSat-2 se lanzó al espacio el 15 de junio de 2020 en un cohete Vega de Arianspace dentro de la misión SSMS POC (Small Spacecraft Mission Service Proof of Concept) que embarca a 42 microsatélites, nanosatélites y CubeSats para clientes institucionales y comerciales.

¿Qué es un satélite?


Un satélite natural es un cuerpo que orbita alrededor de otro en el espacio. La Tierra es un satélite del Sol y la Luna es un satélite de la Tierra. No obstante, se entiende generalmente como satélite (o satélite artificial) todo ingenio creado por la humanidad que orbita alrededor de un cuerpo celeste, por ejemplo, la Tierra.

Los satélites tienen múltiples propósitos. El primero, el Sputnik, lanzado por la Unión Soviética, tenía como principal objetivo la promoción nacional de la carrera aeroespacial rusa frente a la americana. Los satélites de comunicación geoestacionarios orbitan a 36 000 km de altitud y se ven fijos respecto a la superficie terrestre (esto es, giran en órbita ecuatorial con la misma velocidad angular que la Tierra).

Un satélite universitario diseñado en la UPM.


El hecho de que traigamos aquí este tema es porque uno de estos satélites artificiales lanzados al espacio ha sido desarrollado por profesores y alumnos dela Universidad Complutense. En concreto vamos a hablar  en esta entrada del satélite universitario conocido como UPMSat-2, desarrollado en la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) por el Instituto Universitario de Microgravedad Ignacio Da Riva (IDR/UPM) y el Grupo STRAST.

Se trata de un satélite pequeño, un microsatélite según la clasificación aceptada en la industria espacial. Los microsatélites son muy interesantes porque su tamaño (entre 10 y 100 kg de peso) permite otorgarles una morfología y una distribución de equipos y subsistemas similar a la de los satélites convencionales, que pueden llegar a pesar varias toneladas.

No ocurre así con los nanosatélites (de 1 kg de peso, generalmente llamados cubesats) con un diseño simplificado. Esto es, por otra parte, una ventaja: este diseño está en gran medida estandarizado, lo que permite gran versatilidad a la hora de proyectar una misión espacial a base de nanosatélites.

A finales de este año (aniversario de la llegada de la humanidad a la Luna) y tras su lanzamiento desde la Guayana Francesa, comienza la misión espacial del satélite UPMSat-2. El lanzamiento de este satélite de 50 kg es a la vez el comienzo de su fase operativa y el final de su desarrollo como proyecto espacial.

En el UPMSat-2, como en la mayor parte de satélites, se pueden distinguir un conjunto de subsistemas que realizan las funciones que le permiten sobrevivir en las extremas condiciones del espacio: comunicaciones, telemetría, procesado de datos, potencia eléctrica, control de actitud y control térmico.

A esto habríamos de añadir el subsistema de mando y control, compuesto básicamente por el ordenador de abordo.

El UPMSat-2 estará situado en una órbita heliosíncrona alrededor de la Tierra. Es decir, en vez de permanecer fija respecto a las estrellas, su plano va girando lentamente. De esta forma, permanece con una orientación prácticamente constante con respecto al Sol a lo largo del año.

Las órbitas heliosíncronas son muy interesantes desde el punto de vista de los pequeños satélites. Son posibles gracias a que la Tierra no es una esfera perfecta. A nivel morfológico nuestro planeta se denomina geoide: si lo observamos con cuidado se parece más a un balón de fútbol en las últimas etapas de su vida que una a esfera.


Panel conmemorativo del 90º Aniversario de la creación de la Escuela Superior Aeronáutica
en la Universidad Politécnica.
(Foto: JCGP, 29/06/20)

¿Cómo se controlará desde la Tierra?


El UPMSat-2 describirá 15 órbitas al día, pasando dos veces sobre la estación terrestre, una de día y la otra de noche. Durante estos pasos se establecerá comunicación con el satélite desde el Centro de Control del IDR/UPM, situado en el campus de Montegancedo (Madrid).

Los equipos de comunicación incluyen antenas orientables que siguen el movimiento del satélite, que operan en las bandas de 430 y 400 MHz, además de receptores y ordenadores. La información que se espera recibir es la de la telemetría del UPMSat-2. Básicamente incluye: valores del estado de la batería y los paneles solares, temperaturas, datos del control de actitud, posibles fallos y, por supuesto, los datos de los experimentos y cargas útiles embarcados.

Además, durante el paso por la estación de tierra, se pueden enviar órdenes al satélite para indicar, por ejemplo, qué experimento o carga útil ha de activar o qué orden de tareas ha de seguir. Incluso se pueden realizar cambios de más calado, como la programación del control de orientación del satélite.

Panel informativo de la Escuela de Ingeniería Aeronáutica y del Espacio en el campus de la
Universidad Politécnica de Madrid (Ciudad Universitaria).
(Foto: JCGP, 29/06/20)

Equipamiento del satélite.


El UPMSat-2 lleva embarcados los siguientes equipos para su ensayo durante la misión:

Micro Thermal Switch, de IberEspacio. Este equipo de control térmico es en realidad un interruptor térmico miniaturizado de gran interés para la activación o desactivación de instrumentos espaciales en función de la temperatura.

Magnetómetro MGM3, de Bartington. Se probará este equipo de elevadas prestaciones para la medida del campo magnético terrestre.

Reaction Wheel de SSVB. Este equipo es una de las pocas formas que tienen los vehículos espaciales de cambiar su actitud girando sobre sí mismo (esto es, su orientación con respecto a una referencia, como el plano de su órbita).

Experimento MRAD (Monitorización del efecto de la Radiación en órbita), propuesto por TECNOBIT y el grupo de investigación STRAST para el estudio del efecto de la radiación sobre los equipos electrónicos embarcados.

E-BOX. Este equipo, desarrollado por TECNOBIT siguiendo los requisitos definidos por el Instituto IDR/UPM, constituye la aviónica embarcada en el UPMSat-2 (incluye tanto el ordenador de abordo como los sistemas de distribución y transformación de potencia eléctrica).

Experimento SS6, constituido por sensores solares para determinar la posición del satélite respecto del Sol y ayudar en el control de actitud.

Un trabajo de profesores y alumnos de la UPM.


Este satélite representa un gran esfuerzo por parte de los profesores y alumnos implicados en su desarrollo. En este sentido puede decirse que ha significado un soporte educativo de primer nivel en el Máster Universitario en Sistemas Espaciales (MUSE) de la UPM.

Su predecesor, el UPMSat-1 (lanzado en 1995 por algunos de los profesores involucrados en la presente misión), ya tuvo un gran impacto académico. Esperamos desde el Instituto IDR/UPM continuar esta tradición con el siguiente satélite que desarrollemos.


UPMSat-2 durante el proceso de integración en las instalaciones del Instituto IDR/UPM en Montegancedo. Instituto Universitario de Microgravedad Ignacio Da Riva. (Foto sacada de la página web “The Conversation”).

Para más información sobre el satélite espacial "made" en la Politécnica de Madrid, podéis consultar la página web del Instituto Universitario de Microgravedad "Ignacio da Riva": http://www.idr.upm.es/index.php/es/noticias-y-prensa. 


Otros proyectos aeroespaciales llevados a cabo en la Complutense: E    l telescopio MAGIC.

Ver artículo en TRIBUNA COMPLUTENSE


31 marzo 2020

La Felipa


Felipa en su librería atendiendo a unos estudiante. Esta imagen de la librera se acerca mucho al recuerdo que tenemos de ella cuando frecuentábamos su librería.
(Foto incluida en el libro "Historia de la Librería Felipa y de la calle de los Libreros de Madrid" reseñado aquí)


Libreria La Felipa
Foto: Carmen Barrios (09/1990)

A "la Felipa" solíamos ir por dos razones: porque era la única librería que tenía el libro que nos habían mandado en la facultad o porque era donde lo podríamos encontrar más barato. Para esto último había que poner carita de bueno o caerle  simpático a esta enlutada mujer, todo ello siempre y cuando estuviera de buen humor, lo que raramente solía suceder, pues era más bien una mujer de lamentos que tanto nos recordaba a la Bernarda Alba de la obra de García Lorca. Respecto a la rebaja en el precio siempre habría que sortear antes que no estuviera cerca alguno de sus sobrinos para que no le reprocharan a la pobre mujer su "blandez", cuando se daba el caso. En cualquier caso "la Felipa" llegó a formar parte de nuestra vida universitaria como Domingo, nuestro querido bedel de la facultad de Derecho, los bares y cervecerías de Moncloa, los locales de fotocopiadoras o la COOPERATIVA UNIVERSITARIA (ver el carnet de pertenencia a esta cooperativa de estudiantes en el apartado "Curiosidades" de este blog) donde también lográbamos comprar  material de escritorio y libros a precios más rebajados.


La famosa calle Libreros de Madrid.


En el libro "Historia de la Librería Felipa y de la calle de los Libreros de Madrid",(ver fotografía más abajo), se cuenta la historia de esta calle, antes conocida con el nombre de Ceres, que con el tiempo llegó a tener once librerías, lo que motivó su cambio de nombre por el de los Libreros. Hoy da una enorme tristeza pasear por esta calle que desemboca en la Gran Vía y está muy cercana a la plaza del Callao. Apenas quedan dos librerías de la once que hubo y tan solo unas frases lapidarias inscritas en sus adoquines nos recuerdan los tiempos de bullicio que llegó a vivir en los años 70  y 80. La aparición de librerías mastodónticas como la FNAC, la CENTRAL, la CASA DEL LIBRO o las de los grandes almacenes y el auge de internet fueron motivos suficientes para que se haya llegado a esta triste situación.


Del libro referenciado: "Felipa, y su famoso letrero ...",
"SI NO TIENES QUE HACER NADA, NO LO VENGAS A HACER AQUÍ"

Una librera con una fuerte personalidad.


Así resume la propia librería en su página web su andadura por la historia de Madrid:

"En el año 1920 fue llamada a trabajar doña Felipa Polo Asenjo con tan solo 12 años en la Librería de Doña Pepita en la Calle Libreros, la primera librería en da honor al nombre de esta calle. Ya en el año 1944 inicio la venta de libros en su propio local destinado destinado en un principio a una fábrica de chocolate, en la Calle Ceres, posteriormente rebautizadla como Libreros. Aquí es donde comenzó nuestra Librería Felipa, al cargo de una joven Felipa por aquel entonces, con la compra-venta sobre todo de libro universitario. Cabe destacar la gran personalidad de Felipa, corroborada por nuestro clientes mas antiguos, como su gran implicación, en un momento de posguerra, con sus clientes con su siempre carácter enérgico y sus pequeños toques de humorísticos, su grandes frases filosóficas de sabiduría popular como : "Si no tienes nada que hacer, no lo vengas a hacer aquí" o " A quien se hace de miel, se lo comen las moscas" que se convirtió en toda una institución de Madrid y en concreto de esta calle."

"Historia de la Librería Felipa y de la calle de los Libreros de Madrid",
Autores: L. Regino Mateo del Peral (Coordinador) y Juan José Asenjo Hita,
Editor Jesús Fernández Serrano, Madrid.
Primera edición 2014 / Octava edición 2016.